lunes, 24 de julio de 2017

Telegramas al cielo: La infancia de monseñor Óscar Arnulfo Romero



Escrito por René Colato Laínez
Ilustrado por Pixote Hunt 
Luna's Press Books


Telegramas al Cielo narra la conmovedora niñez de monseñor Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, quien desde muy temprana edad descubre la candidez, la luz y la fuerza de la palabra, la cual utiliza para rezar y escribir poesía, para desde su corazón enviar telegramas al cielo. El afamado escritor salvadoreño, René Colato Laínez, ha escrito una enternecedora historia del gran profeta salvadoreño que soñó desde su infancia con ser sacerdote y no solo lo fue, sino que también se convirtió en monseñor, obispo, arzobispo y el gran orador de su país. Su palabra permanece entre el pueblo salvadoreño y el mundo: como un rezo, como un poema, como un dulce telegrama que monseñor Romero sigue enviando, en nombre de su pueblo, al corazón del cielo. Las modernas y coloridas ilustraciones de Pixote Hunt, nos hacen reflexionar con profunda ternura, al mostrarnos la inocencia del pequeño gran monseñor Romero.


domingo, 23 de julio de 2017

Adivinanzas



Aunque yo nunca me mueva
por mí suben, por mi bajan;
soy de diversas materias
y mi utilidad la halagan.


La respuesta se dará el próximo domingo.





Respuesta de la adivinanza anterior



Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.



La cortina 






                         
Para más adivinanzas visita 



sábado, 22 de julio de 2017

AQUÍ NO PASÓ NADA




Graciela Lecube Chavez


© 2017


Unos en patines,
otros en bicicletas
fuimos a la pileta*;
en el agua chapoteamos,
a todo pulmón gritamos
y roncos nos quedamos.
La gente nos miraba y
preguntaba: "¿Quiénes son?
¿dónde están sus padres?
¿de dónde vienen?
¿qué hacen aquí?"
- El cielo no tiene dueño-
dijo Panchito desafiante;
y como todos nos reimos
una señora salió disparada,
ofendida y de mal talante.
- Mocosos impertinentes-
murmuró entre dientes.
Los chicos a su barriada
tranquilitos regresaron.
Los curiosos fueron a lo suyo.
Cayó la noche. Adiós barullo.
Aquí no pasó nada.


* piscina, alberca


jueves, 20 de julio de 2017

Playa de Vega Baja




María A. Pérez Santiago

Autora Puertorriqueña

© 2017

(vista parcial de la playa de Vega Baja, P.R.)



De mi infancia hay recuerdos

que jamás olvidaré.

Son ellos los que alimentan

lo más bello de mi ser.



Mi Isla tiene bellezas

por cierto, incomparables,

pero ninguna se compara

con las montañas y sus mares.



La playa que te describo

está en la isla de Puerto Rico.

Sus arenas son muy blancas,

cálidas y muy brillantes.



Los turistas nos visitan

ellos llegan cada año.

Alternan con los isleños

con gentileza y grandeza.



Hay que vivir orgulloso,

esto es regalo de Dios.

Cuidarlo con mucho esmero

agradecerlo y proclamarlo.



Recordaré, siempre, siempre

aquellos días de mi infancia

correteando por las tardes

por la playa de Vega Baja.


miércoles, 19 de julio de 2017

Mi amiga Mabel





Mi amiguita Mabel tiene un tren de cartón que le hizo su papá con unas enormes cajas de lindos colores; cuando llueve no nos dejan salir a jugar, entonces nos subimos las dos a su tren y paseamos por el comedor; cuando hay sol salimos al jardín a jugar con mi perrita Jazmín.

Jazmín es mi perra, tiene ojitos chicos, una lengua roja y un bonito hocico. Cuando en el jardín jugamos las tres, Jazmín muchas veces nos hace caer, pero nosotras no lloramos. 

Mabel es mi mejor amiga y vive con sus papis en la casa vecina, con ella jugamos después que ayudamos a nuestras mamás a limpiar la cocina.

Ayer mi amiguita, tosía y tosía, su mamá preocupada, la mandó a la cama y le dio cucharadas de un rico jarabe para mejorarla. Mi mamá no quiso que fuera a visitarla, porque teme que me contagie de su resfrío, así que le envié con su hermanito Pipo unos dibujos con hermosas flores que hice con fibras de diferentes colores.

Voy a extrañar a mi amiga hasta que ella se mejore, pero no voy a olvidarme de ella y para que esté contenta le voy a mandar dibujos todos los días y mi mamá me dijo que le hará unas ricas galletitas dulces con la receta de la abuela. 

Papá me prometió que si me porto bien y no hago enojar a mamá, cuando Mabel esté sana, nos llevará a las dos a dar unas vueltas en la calesita.¡Dar vueltas en calesita es mucho mejor que pasear en tren de cartón!

María Magdalena Gabetta
Copyright 2017


martes, 18 de julio de 2017

EL CORO DE LOS NÚMEROS




Graciela Lecube-Chavez

© 2017


uno... uno...uno...
¿Estás seguro?
dos... dos... dos...
¡Ay sí, tengo tos!
tres...tres...tres...
¡No más estrés!
cuatro...cuatro...
¡Estoy tan harto!
cinco... cinco...
Mira lo que pinto.
seis...seis...seis...
Soy todo un pez.
siete...siete...siete...
¡Qué banquete!
ocho...ocho...ocho...
Hum, rico bizcocho.
nueve... nueve..
¡Ahora sí llueve!

Cada número tiene
su voz y su acento
y canta entre todos
gustoso y contento.

Pero el Cero director,
batuta en mano, dirige
serio a sus hermanos
y ¡mucho les exige!