domingo, 20 de agosto de 2017

Adivinanzas




Es una pantalla habladora
que vive en todas las casas
y se calla a muy alta hora.


La respuesta se dará el próximo domingo.






Respuesta de la adivinanza anterior



Habla y no tiene boca,
oye y no tiene oído,
es chiquito y hace ruido,
muchas veces se equivoca.

El teléfono


                         
Para más adivinanzas visita 



sábado, 19 de agosto de 2017

LOS BLOGUITOS TE INVITAN...

 

Graciela Lecube Chavez
 
©  2017


 
a entender,
apreciar,
aceptar,
practicar,
agradecer
y recomendar
algo importante
para tu bienestar,
el de tu familia, amigos
y desconocidos a quienes
deseas beneficiar.
 
-¿Lo puedo hacer solito?
 
- Te lo aseguro. Es ponerte
el  cinturón de seguridad
cuando te sientes atrás.
Si el conductor frena de golpe
los de atrás se golpearán duro
desplazados al frente sin protección. 
Recuerda esta invitación: 
Apenas te sientes atrás, ponte 
el cinturón de seguridad 
y si pasa algo ya me contarás,
porque no me gusta hablar demás.


jueves, 17 de agosto de 2017

La esposa del granjero



Esta es la historia de la esposa de un granjero que trata de recuperar una manzana de un agujero en el suelo. Lee para que te enteres como resolvió su problema.. El autor de este libro es Idries Shah. Fue ilustrado por Rose Mary Santiago y traducido por Angélica Villagrán de Gonzales.

Para leer el libro hazle click aquí.

Con el botón (+) podrás leer el libro mucho mejor. Usa el botón (-->) para voltear las páginas

miércoles, 16 de agosto de 2017

Zapatoleando


Zapatoleando, sí.
canturreando, sí.
Susurrando ellos van.
Todos los insectos van.
Un nuevo lenguaje
ha aparecido.
¿Dónde?
En el mundo zapatolero
de todo lo pequeño.
Existe un mundo zapatolero
sólo para niños.
¡Sí!
Zapatolear significa
correr, saltar, y jugar
por todo lugar.
Sin dejar de moverte
en ningún momento.
Todos los zapatoleros
saltan y corren y juegan.
Se mueven, 
nunca se aquietan.
Zapatoleando, sí.
Zapatoleando, no.
¡Si!
El mundo zapatolero
brinca, se mueve,
se divierte siempre.
Prueba conocerlos.
Y feliz serás.



Leticia Teresa Pontoni
© 2017

martes, 15 de agosto de 2017

AVIONES SIN PILOTO



Graciela  Lecube Chavez

©  2017 



Me acabo de enterar de  muy buena fuente
que ya existe y puesto a prueba con éxito
un modelo de avión sin piloto. Los expertos
aseguran que en unos años más los aviones
conducidos por humanos pasarán a la historia
y serán como el carro a bigote, pasados de moda, 
viejos, destartalados y burlados sin compasión.

17% de los hombes y mujeres interrogados
para dar su opinión aceptaron con firmeza
este avance de  la transportación y renovaron
sus datos para ser incluídos como pasajeros
en los primeros viajes de promoción.
El porcentaje restante fue más cauteloso con 
este avance sensacional y aunque complacidos
con la oportunidad de dar su opinión, dejaron
que otros fueran los Conejitos de India 
en la primera  excursión.

Y tú, ¿en qué grupo te cuentas? ¿te gustaría quedar
registrado como uno de los primeros pasajeros
del avión commercial sin piloto? Si estás interesado.
envíanos tu opinión.


lunes, 14 de agosto de 2017

Sapiro Boca Negra


Azael Alberto Vigil

© 2017


En el bosque nebuloso de Montecristo, en las faldas del volcán Chaparrastique, el carnaval de sapos y ranas estaba a punto de comenzar. Era costumbre que todos los años se celebraba el día universal del anfibio. El evento se tornaba en ocasión especial para todos los sapos y ranas solteras en busca de pareja; ya que a la fiesta asistían los mejores prospectos del bosque, ríos y lagos. Sapiro Boca Negra, el sapito más apuesto de Montecristo, se alistaba con su traje pingüino de tres piezas, corbatín y sombrero, estaba seguro que conseguiría pareja. No podía cree lo lindo que se veía, pasó tres horas frente al espejo murmurando piropos y admirando su imagen.

-¡Esta noche alguien se enamorará de mí!- -¡Qué lindo eres Sapiro!-

Al llegar al carnaval, Sapiro observó emocionado como todos se divertían, bailando y cantando debajo de un gigantesco peñón. De repente entró Ranyra, la rana más bella de Sapilandia. Sapiro quedó flechado de amor al instante. Jamás se había sentido así. Estaba seguro que Ranyra era su alma gemela, pero no sabía como acercársele y decirle lo que sentía. Siempre que trataba de decir algo bonito, nunca le salía bien, y terminaba metiéndose en problemas. Allí estaba Sapiro frente a frente con Ranyra, no podía decir palabra, estaba casi mudo. Daba vueltas y vueltas desesperado en el mismo lugar. Los demás sapos, no muy amigos de Sapiro, lo observaban de reojo desde la distancia. Por fin se animó:

-¡Hola guapa! Me llamo Sapiro y soy el sapo más bonito de la región. Todos estos otros sapos son feos y carecen de virtudes, pero yo...Sapiro... soy el mejor. ¡Mírame nada más! ¡Mis ojotes, mis músculos, mi boquita perfecta, y mi suave cantar... ¡Croar, croar, croar! ¿Dime si soy lindo o no? ¿Anda no seas tímida? Dime que soy el sapo más lindo que has visto y que estás de mí enamorada. Se te echa de ver chiquilla. Yo ya ratos te estoy observando y me fijé como me estabas echando ojitos. ¿Sácame a bailar para que mis amigos se mueran de envidia, sí? A propósito, ¿cuál es tu nombre, belleza?

Ranyra se echó a reír a carcajada suelta al ver el atrevimiento de Sapiro, pero no quedó convencida. Ella era inteligente y sabía muy bien cómo tratar a tipos como Sapiro. Ranyra leía libros de filosofía, cuentos y poesías. De buen corazón y humilde carácter, firme cómo un roble. Siempre estaba rodeada de buenos amigos y amigas.

-Yo soy Ranyra... y a mí no me gustan los sapos rudos... arrogantes... altaneros y nada caballeros. Sapos que no respetan a las ranas y que se la pasan mirándose en el río, o en el espejo enamorados de su propia imagen. Esos sapos que se creen ‘chulos’ no me caen bien.- Y especialmente si andan vestidos con traje de pingüino, sombreo y corbatín.-

Con una leve sonrisa en los labios, y cómo que no era con él el asunto, quitándose el corbatín, Sapiro le contesta:

-“A mí también no me caen bien, bella Ranyra. Esos sapos son una vergüenza para nuestra especie. Yo tampoco los soporto, son unos presumidos, no conocen la modestia... Por cierto... ¿Quieres que yo sea tu novio?”-

-¡Qué, qué!-Ranyra dio media vuelta y se alejó de un salto sin decir más palabra.

Esa noche, como en muchas otras más, el intento de Sapiro Boca Negra de conseguir su media naranja fue todo un fracaso.