
Con su fuerte ladrido
el un día me salvó.
De un torpe ladrón
que su suerte perdió.
Su fuerte ladrido
tanto lo asustó,
que el cruel ladrón
escapó y corrió.
Aquiles es mi héroe.
Tiene pelaje negro
y blanco.
Sí, no hay otro igual.
El no era mi perro,
pero me salvó.
Aquiles, héroe de la calle,
salva a muchos más.
Te lo pido yo.
Leticia Teresa Pontoni.
© 2018
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