
Cuatro gallinitas
de plumaje rojo
a dormir se van.
Lllaman a sus polluelos
que detrás de ellas
corren presurosos.
¡Cocorococó! ¡Cocorococó!
Se oye muy fuerte
por todo el gallinero.
Los pollitos apurados
suben al árbol,
pero caen pobrecitos
y vuelven a subir.
¡Cocorococó! ¡Cocorococó!
Cuatro gallinitas
de plumaje rojo
llaman a sus pollitos.
Se acomodan,
se empujan,
todos los polluelos
ya medio dormidos
miran a sus mamás.
Y ya todo es silencio.
Ya se duermen,
cierran sus ojitos.
Es noche ya.
Leticia Teresa Pontoni.
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