Me dice mi madre que uno de mis primeros juegos de niña era agarrar un papel y un lápiz y jugar a escribir, mucho antes de conocer las letras y cuando a penas podía hablar. Tenía hermanos mayores, y quizá los estaba imitando. Claro estaba que me gustaba escribir, pero creo que ese amor al papel y al lápiz no habría sido lo suficiente para empujarme a publicar. Para eso tuve que esperar la llegada de mi hija.

Mi libro más reciente, Abuelo vivía solo/ Grandpa Used to Live Alone, es sobre mi hija y mi papá. Mi padre me ayudó a criar a mi hija para que yo pudiera graduarme de la universidad. Ella no ha tenido padre en su vida, pero un abuelo genial si ha tenido siempre. Los años pasaron, mi hija creció y mi padre se enfermó de cáncer. Una vez pasé por el cuarto de mi papá y vi a mi hija a su lado, cantándole una canción para que se durmiera, justo como él había hecho años atrás con ella. Cuando vi a mi hija cuidar a su abuelo, me di cuento de como habían cambiado las cosas. Escribí un libro sobre una niña que poco a poco crece mientras que su abuelo poco a poco envejece. Es la historia de mi padre y mi hija, escrito con mucho amor. Mi padre se curó, y me dio mucho gusto mostrarle el libro y darle las gracias por ser un abuelo tan dedicado.
Escrito por Amy Costales
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