Graciela Lecube-Chavez

Una carta, una carta
con mi nombre recibí
y cerrada la mantuve
sin creer que era para mí.
Por días la carta acaricié,
su perfume me subyugaba
y hasta el sello admiré
cuando nadie me miraba.
A la escuela "mi" carta llevé
para que todas mis amigas
la tocaran y compartieran
la sorpresa que disfruté.
Cuando por fin fui a abrirla,
mi hermano menor confesó
que en su afán de verme feliz
fue él quien me la mandó.
© 2009

Una carta, una carta
con mi nombre recibí
y cerrada la mantuve
sin creer que era para mí.
Por días la carta acaricié,
su perfume me subyugaba
y hasta el sello admiré
cuando nadie me miraba.
A la escuela "mi" carta llevé
para que todas mis amigas
la tocaran y compartieran
la sorpresa que disfruté.
Cuando por fin fui a abrirla,
mi hermano menor confesó
que en su afán de verme feliz
fue él quien me la mandó.
Comentarios
me encanto tu poema. Que lindo!
Chris