
Abejita de miel,
tú que viajas en vano,
cuéntame tus cuitas,
te veo muy mal.
Busca que te busca,
en un intenso viaje,
el néctar sagrado,
de una rama en flor.
Es que es muy difícil,
mi querida abeja,
la naturaleza,
rindiéndose está.
¡Huyan de este ambiente,
que las envenena!
lo digo muy triste,
se van a morir.
Búscate otros lares,
mi linda abejita.
¡No te contamines,
¡van a perecer!
A no ser que gente,
de sabia conciencia,
cuidando su ambiente,
las pueda salvar.

María A. Pérez Santiago
Autora puertorriqueña
Copyright 2009- Derechos reservados
Comentarios