domingo, 12 de julio de 2015

Ilustrando por aquí, ilustrando por allá


Entrevista realizada por: Kevin Jared Martínez Márquez



Su vida está llena de aventuras, y sus ilustraciones también. Diana Tiznado, en todo momento, atiende las indicaciones de esos bichos llenos de color que habitan en su cabeza; y así, imbuye de alegría todo su alrededor. Es autora del texto y de las ilustraciones de «La Comecosas»; libro galardonado con el XVI Premio Internacional del Libro Ilustrado Infantil y Juvenil, y publicado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México. También ilustró «La chistera maravillosa», libro escrito por Cristina Pacheco y publicado por Alfaguara Infantil.

¿Quién es Diana Tiznado?
Respuesta: Nací en el estado de Puebla (México). Estudié diseño gráfico en el Distrito Federal (la capital de México) y actualmente vivo en Cuernavaca. Sigo estudiando y cuido a mi pequeño hijo; en medio de mi jardín, mismo que está plagado de iguanas-godzilla, tarántulas pica-pica y pericos chismosos. Me gustan las historias de «sustos», las caricaturas y leer. Quisiera tener un perro y un gato… Pero como ando corriendo siempre; no puedo cuidarlos como se debe.

¿Por qué te gusta ilustrar?
Respuesta: Tengo muchos bichos coloridos en la cabeza y hay que sacarlos a jugar, porque son muy traviesos y luego se enojan.

¿Qué es lo que más te gusta dibujar?
Respuesta: Caballos. Siempre he querido tener uno de verdad, pero es un gran compromiso. Así que me conformé con pintarlos en las paredes de mi recámara; a esos no hay que darles muchas manzanas para comer, no me ensucian mucho la casa y, de vez en cuando, relinchan un poco cuando pasa alguna araña por su muro.

¿Qué te gusta comer?
Respuesta: Chocolate. Cuando mi mamá me esperaba para nacer, me contó que yo casi no me movía; y descubrió que cuando comía chocolate… Yo le hacía una gran fiesta en la panza. Creo que comimos demasiado, ya que me enrollé con el cordón umbilical; y ya mero me quedo atorada. Les metí un buen susto, pero el gusto por comerlo no se me quita.

¿Qué les dirías a los niños que nunca han tomado un libro y que dicen que leer no es divertido?
Respuesta: Leer un libro es como tener una máquina que te transporta en el tiempo; a cualquier lugar o aventura. Es como si el autor te dijera al oído sus andanzas, o incluso, te permitiera ser el personaje principal. Sólo hay que descifrar esas pequeñas letritas negras; para que la magia funcione. Y entre más hojas, más divertido. El leer empodera a las niñas y a los niños para adquirir conocimientos, y lo mejor de todo es que divierte. Si les cuesta trabajo, pueden empezar con libros ilustrados; luego historietas y, de ahí, a libros sin imágenes. Es como prepararte para un maratón; comienzas caminando… Trotas y luego corres.

Ilustrando «La chistera maravillosa».
Respuesta: Al principio, el editor me comentó que la autora quería que las ilustraciones fuesen como en «pop-up», pero como no se podía producir algo así; se optó por hacerlo en capas para darle una dimensión a las ilustraciones. Cada escena está separada por capas (como un pastel) y al final fueron fotografiadas. Para plasmar las imágenes usé acrílicos, acuarelas y tinta de gel. A la mitad del proyecto, me quedé sin tinta… Y la única que encontré fue una con olor a chocolate; así que era agradable olisquear mi trabajo ya acabado. Cuando ilustré este cuento, pasé por un momento muy triste de mi vida, pero fue éste una lucecita para seguir adelante.

¿Te gustaría tener una chistera mágica?
Respuesta: ¿A quién no?

¿Qué desearías sacar de su interior?
Respuesta: Ojalá pudiera sacar a pequeños que están perdidos, en peligro o en gran necesidad de ayuda. Las niñas y los niños siempre son las primeras víctimas de la guerra, del crimen, del abuso, de la pobreza y demás tragedias, mismas que pasan en todas partes del mundo.

¿Cuál es tu color favorito?
Respuesta: Por el momento, el rojo y el turquesa.

¿Cuál es tu palabra preferida?

Respuesta: «Vinagrillo». Hace tiempo, apareció uno de estos insectos en mi casa. Pensé que era el ser más espantoso y venenoso de la Tierra; pero investigando, descubrí que no le hace daño a los humanos, sólo se defiende despidiendo un olor a vinagre (¡uy, qué peligroso!). El ser más horrible y peligroso ya no lo era, juzgué al animalito sólo por su apariencia.









1 comentario:

Diana T. Palmieri dijo...

Hola! Kevin. Muchas gracias por la entrevista. Gracias por tu labor y el amor que demuestras en tu trabajo. Abrazos y saludos.