martes, 14 de febrero de 2017

SALPICONES


Graciela Lecube Chavez

© 2017


Llueve, llueve sin cesar,
Yiyo a nadar aprende
antes de caminar.

Caen, caen gotitas del cielo,
Yiyo esconderse busca
mirando al suelo.

Silva, silva el viento atrevido,
Yiyo quisiera llorar
al sentirse confundido.

Saltan, saltan las olitas,
Yiyo en su busca va
dando muchas pataditas.

Pasan, pasan las semanas,
Yiyo en pez se torna
enredado entre las sábanas.