martes, 31 de mayo de 2016

ME QUIERO CONOCER


Graciela Lecube Chavez

© 2016


Cuando era nenita, el tiempo
no pasaba queriendo crecer
y ahora que soy vieja
lloro por volver.

*

Mi nariz no tiene perfil
de chiquita que es
y de sombra carece
cuando huele una nuez.

*

Por saber si tenía doble
cara como los demás,
me estiré tanto la piel
hasta que no pude más.

*

Sin darme cuenta al hacerlo,
mi boca habla, come y besa,
y por ser tan desordenada
con ella misma se tropieza.

*

Me miras, te miro, nos miramos,
y mucho me gusta lo que veo.
Tus ojitos oscuros y los míos azules
hacen un dúo extraño pero sincero.

lunes, 30 de mayo de 2016

La Hormiga Soledad y el Elefante Macrobio


Azael Alberto Vigil 
© 2016

En una selva inmensa llamada Brooklyn, localizada en el país de la imaginación, por pura casualidad o por cosas del destino, de pronto se encuentran el elefante Macrobio y la hormiguita Soledad.

-¡Apártate de mi camino sino quieres morir aplastada hormiga enana y débil! ¿A poco eres ciega y no miras como yo soy de grandotote y fuerte?- Grita el elefante Macrobio molesto y malhumorado, listo para aplastar a Soledad con una pata. Echaba humo de cólera.

La hormiguita Soledad que por ahí andaba buscando alimentos para sus hijitos, se asustó al oír aquella voz de trueno amenazante. Apenas logró contestar:

-Disculpe señor elefante, pero sí soy un poco cieguita. Tan solo ando colectando alimentos para mis hijitos que tienen días de no comer nada. Por favor no me haga daño. No quise molestarlo.-

El elefante Macrobio era conocido y temido por todos en la selva Brooklyniana. Se creía el amo y señor de todos los animales. Abusaba de su tamaño y fuerza y se la pasaba todo el día aterrorizando a los animales mas chicos y débiles.

Casi al borde de la cólera y con inmensas ganas de aplastar a la hormiguita Soledad, el elefante Macrobio pisotea fuerte el piso con las patas delanteras, haciendo temblar toda la selva de Brooklyn y el río Hudson.

-¡Bom-Bom!- Se escuchó por todos lados, ensordeciendo a los animales y haciendo temblar los árboles y asustando a los peces en el río.

La pobrecita hormiga Soledad salió corriendo como alma que lleva el viento, sin darse cuenta que los pocos alimentos que ya había recogido se le cayeron de la bolsa que cargaba en su espalda. Todo un día de trabajo desperdiciado y talvez sus hijitos no tendrían nada que comer hoy, pero por lo menos salvó su vida.

-¡Ja-ja-ja-ja-ja! ¡Ja-ja-ja-ja-ja! -

Se retorcía de la risa el elefante Macrobio al ver la cara de espanto que puso la hormiga antes de salir corriendo. Ese era el pasatiempo favorito de él, burlarse de los animales más débiles y chicos. Quizás por eso no tenía muchos amigos. Era arrogante y antipático.

Un día menos pensado, llegaron unos cazadores a la selva de Brooklyn en busca de un elefante para el Circo de los Vigiles, un famoso circo internacional. Macrobio el elefante se encontraba bañándose en el río, alegremente, cantando y jugando con el agua. Con su largo moco tiraba chorros de agua en el aire y en su espalda, parecía una manguera de bomberos. Estaba feliz contemplando el bello día y disfrutando los rayos del sol que descendían sobre él. De repente, todo cambió. El elefante Macrobio fue capturado y encerrado en una jaula por los hombres cazadores en busca de un elefante para el circo. Ya encerrado en la jaula y sin posibilidades de escapar, Macrobio lloraba sin cesar y no paraba de pedir ayuda.

-¡Auxilio! ¡Auxilio! ¡Ayúdenme por favor! ¡Quiero salir de aquí! ¡Socorro! ¡Socorro!¡Ayuda! ¡Ayuda! ¡Por favor!

Así gritaba Macrobio el elefante, a pulmón abierto, desesperadamente. Pero nadie acudía a ayudarlo, pues no tenía muchos amigos debido a su forma de actuar. La hormiguita Soledad que por ahí andaba en busca de alimentos para sus hijos, fue la única que acudió a ver que era todo el escándalo. Allí estaba Macrobio encerrado en la jaula, llorando ríos de lágrimas, gimiendo como niño tiernito. A la hormiguita se le partió el alma al verlo sufrir tanto, y sin pensarlo dos veces, decidió ayudarlo a escapar. Por su tamaño miniatura, la hormiga pudo introducirse en la cerradura de la jaula y abrir la puerta. Los hombres cazadores no se dieron cuenta y el elefante pudo escapar sano y salvo. Corrió por largo rato, y la hormiga iba prendida de una oreja, disfrutando del galope. Después de largo rato de correr y correr, el elefante para de improviso y le pregunta a la hormiga:

-¿Por qué me ayudaste y no dejaste que me capturaran esos cazadores? Yo he sido muy malo contigo y no creo que me merezca tu cortesía.-

Soledad la hormiga le contesta humilde y educadamente:

-Hoy por ti, mañana por mí, dicen mis padres. Uno nunca sabe cuando va a necesitar a un amigo-

Las sabias palabras de la hormiga golpearon fuerte la conciencia del elefante. A partir de ahí Macrobio comprendió que ser antipático con los demás no tiene nada de ganancias sino solo pérdidas. Pidió disculpas a todos los animales por su comportamiento ignorante y su actitud se volvió positiva y amable. Se volvió camarada de todos, pero la hormiga Soledad se volvió su mejor amiga y confidente. Ahora le ayuda a conseguir alimentos para sus hijitos. Son amigos inseparables.

Si tu alguna vez miras a una hormiguita prendida de una oreja de un elefante, seguro son Macrobio y Soledad galopeando felices por el mundo.

domingo, 29 de mayo de 2016

Adivinanzas


Soy una bola grandota,
que gira constantemente,
y que desea saber,
dónde meter tanta gente.
Si ya sabes quien soy yo
eres muy inteligente.

La respuesta se dará el próximo domingo.



Respuesta de la adivinanza anterior



Alto, alto como un pino,
pesa menos que un comino.



El  humo




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sábado, 28 de mayo de 2016

EL SUBMARINO


Graciela Lecube Chavez

© 2016


De todos los juguetes para varones
mi preferido es el grisáceo submarino,
que largo y estrecho a puros sacudones
avanza entre corales y peces marinos.

Duermo en alta y estrecha "camilla",
de perfil apenas si puedo transitar
y si "algo" se avecina, oigo una cornetilla
tan estridente que quisiera volar.

Si supieras las veces que me veo nadando
en las heladas profundidades del mar,
pero yo no soy niño de quedarse pensando
sino que prefiero reaccionar y actuar.

Me voy a la cocina, de leche lleno ligerito
un vaso bien alto y un trozo de chocolate
le zambullo, que queda flotando quietito
para que de un mordisco no lo arrebate.

Me divierto de lo lindo en este ambiente
donde doy rienda suelta a mi imaginación,
sin torcer ni romper nada de lo que tiente
a formar remolinos de tremenda confusión.

Por eso, me inventé con mucha astucia
un submarino hecho todito de chocolate,
para poner punto final a cualquier angustia
creada por no se qué, trate de lo que se trate.

jueves, 26 de mayo de 2016

Cuentos Infantiles


Estos cuentos han sido seleccionados y adaptados especialmente para los niños que están aprendiendo a leer. Los cuentos han sido adaptados por Lilly C. de Cueto y Virginia Taboada de Wrobel. El ilustrador es Daniel Sánchez Davey.
Para leer el libro hazle click aquí.

Con el botón (+) podrás leer el libro mucho mejor. Usa el botón (-->) para voltear las páginas

miércoles, 25 de mayo de 2016

La Luna y el Sol



Hace muchísimo tiempo, la Luna quiso quedarse de día para ver que ocurría y descubrió a los niños en los parques y en las plazas, siempre existieron los parques y las plazas para los más pequeños, y sintió su corazón de madre rebosante de amor lunar; pero el Sol se enojó tanto que la echó furioso haciéndola llorar gotas plateadas, que se transformaron en maravillosas cascadas. 


La Luna, que se había enamorado de los niños, pensó que para poder verlos tenía que hablar seriamente con el Sol y ofrecerle un negocio; le ofreció pagarle con estrellas, o alguna constelación lejana o la vía láctea completa, con tal que la dejara mirar. Pero el Sol, que es muy, pero muy odioso y se cree el Rey de todo el Universo, se volvió a negar y la hizo llorar de nuevo, fue cuando se formaron los hielos eternos. 


La Luna insistió, insistió y ofreció entonces unas pequeñas lunas de regalo, que andaban girando alrededor de un hermoso planeta llamado Saturno, a eso le agregó el famoso Lucero de Belén. Pero el Sol, se siguió negando. 


Entonces la Luna se enojó y se puso delante de él tapándolo y el Sol por un rato quedó sin poder llegar a iluminar la tierra, así se produjo el primer Eclipse. Cuando la Luna pensó que ya era suficiente castigo para el orgulloso, se corrió dejándolo nuevamente brillar; pero él estaba tan, pero tan asustado, que aceptó gustoso que algunos días estuviera junto a él en el cielo, para que pudiera curiosear y ver a todos los niños del mundo jugar. 


Son los días en que milagrosamente podemos ver a la Luna y el Sol juntos en el cielo.


María Magdalena Gabetta
Copyright 2016

martes, 24 de mayo de 2016

¿SONÁMBULA YO?


Graciela Lecube Chavez

© 2016


Aunque dormida está,
Chelita salta de la cama
y camina sin decir nada
seguida por su mamá.
Al día siguiente Chelita
no se acuerda de nada,
mientras se duerme
pelando una banana.
Pasaron varias noches
sin ningún incidente,
cuando una madrugada
la familia entera despertó
por un ruido asustada.
Era Chelita en el baño
rapándose la cabeza,
empeñada en dejarla
brillante como un caño.
"Los sonámbulos son así",
dijo la abuela compungida,
a lo que Chelita explicó:
"¿Sonámbula yo? ¡Qué va!
Es algo que se me ocurrió
porque despierta estoy.


lunes, 23 de mayo de 2016

Simón y Pascual Rumbo a un Mundo Bilingüe


Azael Alberto Vigil 


© 2016


Rumbo a la escuela Mundo Bilingüe localizada en la zona Latina de Santa Mónica, California, se encuentran Simón y Pascual. Simón recién llegó a los Estados Unidos de Norte América proveniente de El Salvador, Centroamérica, y está ansioso por aprender a hablar en inglés.

- Hola ¿cómo estás? How are you? Dice Pascual amigablemente.
- ¿I’m fine, gracias y tú? Contesta Simón muy orgulloso de saberse defender un poquito en otro idioma.
- ¿Cual es tu nombre?
-Mi nombre es Simón.
- Yo soy Pascual. Nice to meet you. Gusto en conocerte.

Después de saludarse caminaron juntos un par de cuadras. Ya cerca de la escuela, Pascual, quien era una persona amable y de buen corazón, rápidamente se enteró que Simón estaba aprendiendo a hablar en inglés. Se recordó cuando él tuvo que aprender a hablar en español para poderse comunicar con sus abuelos en México por que ellos solo hablaban en español. Esta era la oportunidad perfecta para Pacual de desarrollar su fluidez en español mientras ayudaba a Simón con el aprendizaje de inglés.

- ¿Quieres que te hable en español o en inglés?-
- Prefiero hablar español por ahora. Estoy aprendiendo a hablar en inglés.-
-¡Magnifico!- Contestó Pascual a su amigo Simón. –Entonces te enseñaré cómo se dicen los días de la semana. Es fácil y divertido, solo repite después de mí.-
-Monday es lunes
-Martes es Tuesday
-Wednesday es miércoles
-Y jueves es Thursday
-Viernes es Friday
-Y sábado es Saturday
-Domingo es Sunday.
-¡Ves que facil es! Estos son los días de la semana, y los días de la semana son siete.Te das cuenta Simón que maravilloso es ser bilingüe: pensar y hablar en dos idiomas. Saber leer y escribir en español e inglés es como ver al mundo con dos lentes diferentes, es como conocer dos planetas distintos. Ser bilingüe, dice mi papá, es estar orgulloso de nuestras raíces hispanas y al mismo tiempo orgulloso de vivir en este lindo país que nos ha abierto las puertas para que alcancemos nuestros sueños. Cien por ciento de dos culturas loud and proud.

Mientras tanto, Simón escuchaba atentamente a su amigo Pascual y pronto, rapidito, se aprendió la lección de los días de la semana para mostrarle a su amigo que él también estaba orgulloso de ser bilingüe en este país. Ambos siguen aprendiendo uno del otro. Los dos tienen un futuro prometedor y planean ir juntos a la universidad.

domingo, 22 de mayo de 2016

Adivinanzas


Alto, alto como un pino,
pesa menos que un comino.


La respuesta se dará el próximo domingo.

Respuesta de la adivinanza anterior


Carece de boca y come,
no tiene piernas y huye;
allí donde aparece
todo lo quema y destruye.


El fuego





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sábado, 21 de mayo de 2016

CADA UNO A LO SUYO

Graciela Lecube Chavez

© 2016


Raulito pasó la tarde entera
viendo cómo unas hormigas
laboriosas iban y venían
cargando hojitas y piedras.
Nada las cansaba ni detenía,
ni las sombras de la noche
que sobre el patio caían.
Cuando fue hora de cenar
su mamá lo vino a buscar.
- ¿Qué haces?- preguntó.
- Nada, nada- bostezó.
- ¿Nada? Muy cansado te ves;
díme, díme cómo puede ser.
- Es más que sencillo, mamá...
ellas se agotan trabajando
y yo me agoto mirando.

jueves, 19 de mayo de 2016

El león que se vio en el agua




Un león ve su reflexión en el agua y se asusta al ver una fiera salvaje mirándolo directamente a los ojos. El león tiene mucho miedo de beber el agua. El autor del libro es Idries Shah. Fue ilustrado por Ingrid Rodríguez y traducido por Angélica Villagrán de Gonzales.


Para leer el libro hazle click aquí.

Con el botón (+) podrás leer el libro mucho mejor. Usa el botón (-->) para voltear las páginas

miércoles, 18 de mayo de 2016

Leslie y Príncipe


Ilustración de Sharon Kroner

Suleyma, 8 años


Había una niña llamada Leslie que quería a su perro Príncipe. Un día Príncipe se fue de la casa. Leslie puso papeles que decían, “Mi perro Príncipe se fue de la casa. Quien lo encuentre lo invito a cenar a mi casa con toda mi familia”. Un señor lo encontró en la calle y lo llevo a la casa de Leslie. Leslie y se familia estaban muy felices. El señor ceno con ellos una deliciosa cena preparada en su honor.

Litzy Yusari, 8 años

Había una vez una niña que se llamaba Leslie. Su perro se llamaba Príncipe. A Leslie le gustaba mucho su perro Príncipe porque era un buen perro y le hacía caso en todo lo que ella decía. Un día, el perro se perdió y Leslie lloró y lloró. Cuando se calmó se prometió que no se iba a rendir hasta encontrar a Príncipe. Leslie puso fotos de Príncipe en todos los postes de la colonia. Esa noche su amiga Litzy lo encontró y le llevo el perro a Leslie. Leslie y Príncipe estaban bien contentos.

martes, 17 de mayo de 2016

¡BASTA YA!


Graciela Lecube Chavez
 
©  2016


 
El hijo que Madonna tuvo
con un director inglés le ha
gritado varias veces: “No te
soporto. Iré a vivir con papá
en Londres donde estaré
tranquilo. Él no se meterá en
mis cosas, preguntándome
adónde voy, con quién salgo,
qué haré esta noche, te sobró
dinero, fuiste al cine con Betty...
el interrogatorio sigue sin parar.
“Yo soy tu madre y tengo derecho
de preguntar”. Los jóvenes de 
todas las clases sociales 
no entienden la curiosidad
de sus mayores y por eso nomás
Kate, la duquesa de Cambridge
le ha dicho “vieja metiche” a la misma
Reina Isabel de Inglaterra.
Este proceder escapó las altas
esferas y se metió en el arrabal 
para sentirse bien obrando mal.


lunes, 16 de mayo de 2016

Cuéntame de tus flores


 Zoraida Rivera Morales


©   2016



Dime si hay una flor
que te hace sonreír.
Río ante el girasol,
que se vira hacia el sol.

Dime si hay una flor
que quieres dibujar.
La flor de loto rosada
me gusta delinear.

Dime si hay una flor
que te hace soñar.
La gran ceiba, es hermosa.
Me hace suspirar.

domingo, 15 de mayo de 2016

Adivinanzas


Carece de boca y come,
no tiene piernas y huye;
allí donde aparece
todo lo quema y destruye.

La respuesta se dará el próximo domingo.

Respuesta de la adivinanza anterior


Más de cien damas hermosas
vi en un instante nacer
encendidas como rosas,
y en seguida fenecer.


Las chispas





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sábado, 14 de mayo de 2016

LO MALO DE LO BUENO


Graciela Lecube Chavez
 
©   2016



Santos, alumno de la primaria,
mañana, tarde y noche se miraba
en los espejos sin ver lo que
con tanta ansiedad buscaba.
 
Al llegar a los doce, descubrió
 aquello que le molestaba:
¡Sus orejas eran grandes
y paradas, como perro listo
a lanzarse sobre la cañada!
 
Sus padres lo llevaron a la
clínica del cirujano infantil
Luciano Bisturí que le dio
una apariencia más natural.
 
Pero ni así Santos fue feliz.
¿Qué le pasaba? ¡Los que de
sus orejas grandes se burlaban, 
dejaron de hacerlo porque sus
orejas nuevas no los motivaba.