sábado, 22 de octubre de 2016

LA VOZ DEL TIEMPO


Graciela Lecube Chavez
 
©  2016


 
Soy una niña de pocos añitos
con la gran responsabilidad
de despertar a mi papito
para que se vaya a trabajar.
 
“Voy a dormir un poquito más”,
dice, mientras lo despido con
“Hace frío, ten un buen día, papá”.
 
Y lo es, porque tiempo después
regresa con un relojito de mesa
que marca la hora repitiendo
“dílo otra vez, dílo otra vez”.