lunes, 27 de junio de 2016

El Tío Grillo y su Corillo


Azael Alberto Vigil

© 2016


En una dormida ladera, cálida con luna llena,
Justo en las primeras noches nostálgicas de primavera
Se escucha una melodía, contagiando el aire de la pradera.
Serenata que busca amores y la soledad condena.
Coro aéreo omnívoro, que penetra por doquiera.

El tío Grillo y su corillo son tenores de tierra y río.
Chirrían, chirrían y chirrían en perfecta y sonora sinfonía.
Su canto metálico resulta, del roce de sus alas en sintonía.
Mientras las grillas se enamoran del Tío Grillo y su corillo.
Las estrellas se sonríen, de oreja a oreja en la lejanía.

El tío Grillo es el conductor de la orquesta.
El corillo sus músicos y sus notas brillantes.
¡Mire usted qué tropa de intrépidos cantantes!
Chirrido y chirrido que leal amor proyecta.
Entrar en los corazones de los oyentes.

El tío Grillo y su corillo alegres van por la vida.
Cantando a los cuatro vientos, chirriando buscando compañia.
Nocturnos en el patio y la ladera, bailando bajo la lluvia.
Ya las grillas en sus aposentos alistan la bienvenida.

Natural matrimonio que nos trae la primavera.