miércoles, 20 de enero de 2016

En el closet de mi abuela





En el closet de mi abuela
se armó un lindo revuelo.
Una polilla entró y muchos
huecos dejó.
Blusas, sacos y polleras,
algunos de lana,
otros de seda.
La polilla Tina con mucha
hambre entró.
Y esta vez no vino sola.
Con sus hijos arribó.
Puloveres, pantalones,
pañuelos y sombreros,
todo raído quedó.
Cuando la abuela abrió
la puerta, un buen susto
se llevó.
La sinvergüenza todo
se comió.
Y enseguida ella voló.
La abuela la buscó.
Miles de insecticidas
ella se compró.
Pero no pudo con Tina.
Todo se comió y ella
desapareció.
Era verano y algún otro
closet ella encontraría.
Y la pobre abuela sin
ropa se quedó.
Cajones y estantes
muy vacíos quedaron.
La polilla Tina un desastre
nos dejó.


Leticia Teresa Pontoni
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