lunes, 28 de diciembre de 2015

Preguntas para una tigresa

Redacción: Kevin Jared Martínez Márquez

©  2015



—¡Qué pelaje más lindo! —comenté.
—Lo sé, lo sé, muchas gracias —agradeció la tigresa.
—¿Cuál es tu nombre? —pregunté.
—Mi nombre es Sara —presumió—. Un nombre muy hermoso, ¿verdad?
—Así es, me agrada —establecí.
—Lo sé, lo sé, mi nombre es hermosísimo.
—¿Cuál es el secreto de tu belleza? —cuestioné con curiosidad.
—No sé si deba decírtelo —indicó Sara—. Dejaría de ser un secreto, ¿verdad?
—Tienes toda la razón.
—Lo sé, lo sé —manifestó extendiendo sus patas—, pero sería muy descortés de mi parte, bellamente descortés, no compartir mi hermoso secreto.
—Cierto, una tigresa nunca debe atender a la descortesía —advertí.
—La felicidad es mi bellísimo secreto —estableció—. Todos somos especiales en este lindísimo mundo: no importa tu pelaje ni tu nombre, lo que verdaderamente importa, por sobre todas las cosas, es ser felices.
—¡Ciertísimo! —expresé.
—Todos somos bellísimos, lindísimos, hermosísimos —aseguró Sara.
—Tienes toda la lindísima razón —advertí.
—Lo sé, lo sé —estableció la tigresa.