sábado, 26 de diciembre de 2015

LUCECITA, LUCECITA



Graciela Lecube Chavez

©  2015

Soy chiquitita y ya estoy rota,
no por vivir la vida loca
sino porque alguien me pisó
cuando del arbolito navideño
el señor de la casa me colgó.
No sé si fue el perrito juguetón
que al niño le dio un empujón,
lo cierto es que en la caja
me volvieron a meter, ajenos
a lo que pudo suceder.
Y aquí estoy muerta de frío
con el cuerpo destrozado
recordando lo pasado
en un fin de año atrevido.
En éste no podré lucir
lo que es mío para dar,
pero al menos no se me
abandona en un lugar.
Si me vuelven a colgar
por pura equivocación,
me haré la desentendida
ignorando la intención.
Lo importante es seguir
en lo mío, con o sin luz,
evitando una provocación.
Si ayer fui y hoy soy nada,
no voy a llorar lo perdido
porque trataré de recordar
todo lo que he vivido.