martes, 10 de noviembre de 2015

EN FAMILIA

Graciela Lecube Chavez

©  2015




Los miembros de la familia Alsina
llegaron al restaurante “Bienvenidos”
con ganas de celebrar los quince
de los mellizos Lucio y Carlino. El dueño
del lugar era un tío lejano muy generoso
que les tenía preparada una gran sorpresa.
-- Es mi regalo para los muchachos—
le dijo con modestia a la tía más vieja
cuando ella descubrió sus planes.
Una mesa larga con mantel rojo y rosas
blancas sobresalía al final del salón.
--Aquí estaremos a gusto, lejos del resto---
explicaba el propietario a sus parientes
a medida que ocupaban su lugar.
Los mozos que traían jarras de sangría
y bandejas cargadas de ricos bocadillos,
fueron recibidos con aplausos y gritería.
Al ver a su tío, los mellizos le preguntaron
si sus primos, los Robleto, fueron invitados.
–Sí, claro . . . pero no estaban seguros
de asistir porque ya se habían comprometido
con el club de regatas universitario. . .
-- Esos siempre tienen algo--. comentaron.
La fiesta siguió muy divertida esperando
la torta de cumpleaños, la batalla de piñatas
y el abrir de los regalos. Un cumpleaños
es un cumpleaños y los homenajeados
se sentían como peques en un balneario.
-- ¡Atención, Atención! ¡Esto es un atraco! –
dijo un enmascarado entrando violentamente
al recinto  lleno de comensales. Otros dos
hombres con la cara tapada se unieron al primero.
Uno apuntó a la cajera y el otro exigió
todo el dinero. Los mellizos corrieron al frente
con actitud desafiante . Más que preocupados
se veían divertidos, porque experimentar un atraco
durante el festejo de sus quince no es común
en todos los casos. Armados de coraje, actuando
como héroes ante  el resto de la gente, ordenaron
a los asaltantes a dejarlos tranquilos.   
-- Ésta es una fiesta  por invitación solamente.
-- Por eso estamos aquí, porque tío nos llamó.
-- ¿Tío? ¿ qué tío?
-- El de ustedes y el nuestro.
-- ¿y por qué hicieron este teatro?
-- Para que sus quince fuera inolvidable.
-- Eso lo sabremos cuando celebremos los setenta
o los noventa. Nunca antes.
-- Para eso, tenemos que comer torta, ver quién
gana a la piñata y abrir los regalitos.
-- ¿REGALITOS? ¿QUÉ REGALITOS?
-- Los regalitos  ¿nos trajeron algo?
-- la emoción del atraco. ¿no les parece original?
Los primos se abrazaron y al tío reconocieron 
como un organizador genial.