jueves, 12 de noviembre de 2015

El pavo que abría y cerraba la cola


Por Ana Maria Machado

Desde el día que le invitaron a la fiesta del cielo, el pavo real no deja de contemplarse en las aguas del lago, preguntándose si su belleza y sus movimientos de baile serán los adecuados. Preocupado, pide opinión a cuantos animales encuentra. Si cada uno piensa de forma diferente, ¿por qué dar tanta importancia a la opinión de los demás? 

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