sábado, 22 de agosto de 2015

UNA CAJITA CON HISTORIA


Graciela Lecube Chavez

©   2015



Cuando volví a tener en mis manos
la cajita de nácar que tanto quería,
pensé que uno puede perder cosas
importantes no por negligente
o despreocupado, sino por tenerlas
siempre a nuestro lado, vigiladas.
Aún no sé la razón de su partida,
dónde pasó el tiempo que la buscaba
y cómo reapareció sin testigos.
La revisé con todas las ganas
y no dudo que se mantuvo
cerrada porquno le falta nada.