sábado, 1 de agosto de 2015

DEL ARCHIVO FAMILIAR


Graciela Lecube Chavez

©  2015



Bajando la escalera que va del segundo
piso de mi casa a la puerta de entrada
me llevé un gran susto al ver a las hombreras
 de mi abrigo de invierno bajar cada escalón
como si un ritmo siguieran. Me cubrí  los ojos
con las manos temblorosas, lleno de miedo,
cosa que admito muy sincero. Me molesta mentir.
¿Por qué lo hacían?¿ qué pretendían? ¿iban a seguir?
De pronto aparece la perrita Pomerania de mi mamá
más blanquita que su nombre Blanca Nieves
mordisqueando una chinela de mi papá. . .
porque fiel a su dueña ayudándola está a limpiar
la casa antes que nos inunde la humedad y entre
saque y pone convierte el entorno en una calamidad. . .
Por eso veo cosas que no son desde que una mascota
inteligente juega con lo que encuentra al pasar.