domingo, 26 de julio de 2015

Aventuras, color y alegría


Entrevista realizada por: Kevin Jared Martínez Márquez



Las aventuras son pieza importante en el rompecabezas de su vida. A Núria Bertran le gusta llenar de color cada momento, cada ilusión. Vive para alegrar, y alegra para vivir.

¿Quién es Núria Bertran?
Respuesta: Soy una ilustradora «freelance»; a la que le encanta ilustrar cuentos infantiles. Trabajo en el estudio de mi casa, en Barcelona (España); ciudad donde nací y donde he vivido siempre.

¿Por qué te gusta ilustrar?
Respuesta: Lo que más me gusta de ilustrar es poder ofrecer a los autores, de los textos, la posibilidad de que vean sus obras en imágenes; digamos que sus textos cobran "vida" y eso les llena de ilusión. También me fascina la gran imaginación y originalidad de los escritores narrando historias; disfruto mucho leyéndolas e ilustrándolas, posteriormente del modo en que me las he imaginado al leerlas.

¿Qué es lo que más te gusta de dibujar?
Respuesta: Dibujar me permite plasmar lo que pienso, lo que imagino. Es un proceso de abstracción e interiorización que hace que las imágenes fluyan en tu propia imaginación, y se complementa con una exteriorización de las mismas al plasmarlas en el papel y compartirlas con los demás.

¿Qué te gusta comer?
Respuesta: Ensaladas, pescado, marisco; comida sana como lo es nuestra dieta mediterránea… Y chocolate negro.

¿Cuál sería tu recomendación esencial para todo aquél que desea ser ilustrador?
Respuesta: A parte de tener un buen portafolio y saber promocionarse; básicamente, que se esfuercen por conseguir el éxito y no se rindan nunca. La ilustración es una profesión que suele ser difícil en los inicios, es como una carrera de obstáculos en la que se necesita ser constante y superar baches.

Cuéntanos acerca de tu lugar preferido para ilustrar.
Respuesta: Mi estudio es un lugar perfecto para ilustrar, ya que es tranquilo y entra la luz del sol. Cuando atardece, en primavera o verano, también me gusta salir a la terraza a hacer algún boceto sentada en el suelo, entre las plantas.

¿Te gustaría viajar a la luna? ¿Por qué?
Respuesta: Si hubiese esa posibilidad… ¡Claro que sí! Siempre me ha gustado viajar; y salir al espacio sería una gran experiencia. Más que caminar y saltar por la luna en sí, sería fascinante disfrutar de la visión de la Tierra desde allí.

¿Una pirámide antigua llena de tesoros o un camposanto repleto de divertidos y parlanchines esqueletos? ¿Cuál elegirías? ¿Por qué?
Respuesta: ¡Ambos lugares me llaman mucho la atención! Sería muy divertido correr con los esqueletos, pero escogería perderme por los pasadizos misteriosos de la pirámide; pensando que es un gran laberinto. Siempre me han gustado, ya que es toda una experiencia perderse y resolver una situación compleja para encontrar la salida. ¡Esto representa más el mundo de la aventura!

¿Tienes mascotas?
Respuesta: Siempre he tenido, me encantan los animales y convivir con ellos. Actualmente tengo una gata y un agapornis (lovebird); siempre que pueden caminan por encima de mis bocetos y juegan con mis lápices.

Cuéntanos acerca de tu primera ilustración. ¿Cuáles colores utilizaste?
Respuesta: Justamente, en mi primera ilustración no usé colores; fue un dibujo a tinta. Empecé ilustrando artículos en un pequeño periódico local y todos eran en blanco y negro. Pero al empezar a usar el color, siempre he usado una gama cromática amplia y, sobretodo, colores muy vivos, cosa que creo caracteriza mis ilustraciones.

¿Cuál es tu color preferido?
Respuesta: El azul… Como el mar y el cielo. También el blanco que es la luz pura y de éste nacen todos los colores.

¿Cuál es tu palabra preferida?
Respuesta: Una palabra muy bonita; tanto por su sonoridad como por su significado, es «Azahar», aunque es del español, procede del árabe y se refiere básicamente al aroma de la flor del naranjo. Es muy relajante ese olor al atardecer, en ciudades donde predomina este árbol; como en Sevilla, de donde es mi madre.

¿Qué deseo le pedirías a una estrella?

Respuesta: Simplemente, que todos los momentos en la vida fueran tan bonitos como el propio paso de la estrella.