miércoles, 15 de abril de 2015

Leticia Aravena, y el flamenco está en sus venas



 
 


1. ¿Les podes contar a los chicos dónde naciste?

 Nací en Córdoba Capital en Argentina el 26 de mayo de 1981.

2. ¿Cómo llega el flamenco a tu vida?

 El flamenco llega a mi vida después que mi mama se dio cuenta que desde los 2 añitos me gustaba mucho ponerme a bailar. Baila por la casa todos los días y cuando cumplí 5 añitos y me inscribió en una escuela de danza. Ahí empezó mi entrenamiento de ballet clásico. Flamenco, y tap americano.

3. Contale a los chicos cómo nace el flamenco.

 ¿Cómo nace el flamenco? Uff, que pregunta más difícil de contestar. .

Sobre sus orígenes o influencias, solo podemos aventurarnos, porque carecemos de antiguas referencias escritas donde se mencione el flamenco como tal. El único dato conocido, por transmisión oral, es que se trata de un arte muy antiguo y que encuentra su cuna en Andalucía, en la rivera del Guadalquivir.

En el flamenco encontramos numerosas influencias de culturas muy diversas. Esto no es una sorpresa cuando sabemos que por España pasaron las más diversas civilizaciones y culturas. Fenicios, griegos, cartaginenses, romanos, judíos, musulmanes, godos y gitanos se han ido durante siglos asentado en España, y con seguridad estas influencias han sido absorbidas en la música y en el baile de esta tierra.

La influencia gitana la encontramos tanto en el baile como en la música. Algunos caracteres del baile son muy similares a los de las regiones asiáticas de las que proceden los gitanos. También los ritmos flamencos diferentes a los europeos tienen caracteres que hoy sólo encontramos en la música India.

Y de este modo podríamos seguir aventurándonos a apuntar las variadas influencias u origines. Pero en cualquier caso, lo que es evidente, es que el flamenco durante su larga historia ha sido permeable a las más variadas influencias, y que es tan puro como mestizo. Olé.

4. ¿Qué se siente al ser “bailaora” flamenca?

Cuando nace en tu interior, el flamenco se transforma en un pequeño ser dentro de la persona que lo baila, y cobra vida propia. Es un duendecillo que amplifica las emociones y las ayuda a fluir desde lo más profundo de nuestra esencia.
Es con un abrir y cerrar de ojos, con una mirada, con una respiración... con todos estos pequeños detalles se baila el Flamenco.

Incluso en el movimiento, las fuerzas opuestas se notan presentes, y en la parada se siente el movimiento.

El desgarro y la sensibilidad se manejan en paralelo; es decir, cuando se baila, se canta o se toca...hay un momento en el que sientes tanta energía, que parece (y en verdad pasa) que sientes como si tu cuerpo se desgarrara. Y se da el momento opuesto: uno de gran sensibilidad en el que lo que sientes de tu cuerpo es una gran fragilidad).

Es entonces, cuando se sienten estas cosas, cuando el Flamenco y ser bailaora o bailaor se convierte en un adjetivo amplio: rancio, puro, libre, doloroso, alegre, sensual, seco, armonioso, poderoso, extenso, profundo, hipnotizador, fuerte, sensible, loco, limpio, resistente, festero, serio, cien por cien emocional.

Sentir el trance es la plenitud del sentir donde te encuentras con el Duende. Eso lo puede sentir el bailaor/bailaora, guitarrista o cantaor/cantaora.

5.  Háblanos de sus movimientos al bailar. ¿Cómo se llaman?

Se puede bailar con más técnica y con menos, pero nunca sin sentimiento, sin entregarte al ritmo y a la improvisación. El flamenco se tiene que sentir, hay que gozarlo. El baile es un lenguaje que permite expresarte totalmente libre, ya sea con el movimiento o  en la parada.

El flamenco es un baile en el que intervienen todas las partes del cuerpo, y lo hacen de manera sincronizada

Movimientos de brazos, cuerpo y zapateo.

6. ¿Por qué usan la expresión OLÉ para animar al bailaor o bailaora?

 Olé es jaleo. Admiración, participación... Una de las tantas expresiones espontáneas que conoce el arte flamenco . Emociona, crea ambiente. Esencial para lograr el clima entre intérprete y público.

El olé es la máxima expresión de complacencia ante el cante, el baile o el toque. Y como diría La Niña de los Peines por bulerías: "El olé es una palabra que no tiene explicación, el olé es una palabra que sale del corazón".

7. ¿Cómo son tus clases?

 Mis clases son para todas la edades organizadas por nivel. Empezamos con un calentamiento de brazos, luego de pies y si estamos usando palillos (castañuelas) calentamos los dedos con ejercicios de palillos. Después sigue el tema principal de la clase, ya sea clase de técnica o una clase de coreografía o de estructura de algún palo flamenco o del uso de mantón, abanico y/o bastón. Cuando es posible y hay presupuesto hay acompañamiento del guitarra y/o cantante.

 
 
 
 
 
 
 
 

 Gracias Leticia por tu alegría y la música que trajiste a la entrevista para Los Bloguitos.
 
Leticia Teresa Pontoni.

(los fotógrafos que sacaron estas hermosas fotos son: Heather Angella, Winifred Toro, y son una gentileza de Leticia Aravena)
 

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