martes, 15 de julio de 2014

TIGRITO QUERIDO



por Graciela Lecube-Chavez


© 2014




Un día de compras fui
acompañando a mamá.
Por lo bien que me porté
un juguete me gané.

Ella me dejó elegir
y después de mirar
y mirar un poco más
con un tigre me quedé.

Era chiquito y tan lindo
que lo cogí con cariño
y desde entonces para
mi es como otro niño.

Lo llevaba escondido
conmigo a todos lados
hasta que lo descubrió
mi vecino Rodrigo.

De mi lado lo arrancó,
al balcón de mi casa
lo llevó y del tercer piso
riendo, a la calle lo tiró.

Nuestras mamás, que
estaban tomando café,
al oírnos así gritar nos
preguntaron: ¿Por qué?

Los cuatro bajamos
a buscar a mi tigrito
y aunque sucio lo vi,
más amor le ofrecí.

Desde ese día, en casa
espera que de la escuela
regrese y yo sé lo mucho
que me lo agradece.

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