sábado, 21 de junio de 2014

TIEMPO AL TIEMPO



por Graciela Lecube-Chavez
 
© 2014


 
Cuando yo era jovencita, hubo quienes
lograron desviar mis impulsos, necesidades,
aspiraciones  – ¡lo que sea! – repitiendo:
Tiempo al tiempo , Gracielita.
Cada vez que oía la frustrante frasesita,
para mis adentros, irritada me decía:
“¡Ay, si yo fuera señorita!”
¿Y para qué quería ser yo mayorcita?
¡¿yo, mayorcita?! ¡Sí, yo, la misma!
¡Para hacer y deshacer cuanto quería!
Aquello era una dictadura poderosa
Tiempo al tiempo un impedimiento
que crecía más y más cada día!
Tiempo al tiempo le salieron raíces
con uñas reforzadas que pudieron
acumular piedras sin importarle nada.
A los niños que crecieron hasta aquí,
Tiempo al tiempo sopla en sus oídos
atrincherados que deben obedecer.
Pero como los niños de hoy son
a su modo o nada, desafían a
Tiempo al tiempo en su propia cara.
 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tu inspiración no acaba, es verdad lo que dices, nosotrss éramos mas dóciles, Muy bonito

DK.