sábado, 23 de noviembre de 2013

COMO VINO SE FUE


por Graciela Lecube-Chavez

©  2013


 En medio de un vendaval bravío,
 de raíces, un viejo árbol cayó al río
 sorprendido por todo aquel ruido.

 Rodaron varias rocas azoradas
 que del derrumbe no sabían nada,
 haciendo muecas, dando patadas.

 Curiosos como era su costumbre
 unos pájaros medio desplumados
 el lugar del hecho investigaron

 y en su lengua de trinos, declararon
 culpable a la diva Naturaleza
 con los humos subidos a la cabeza.

 “Si me atacan, ataco”, se defendió.
 “¿Y si te respetaran?” “Igual haría yo”.
 ¡Con diplomacia todo se arregló!