viernes, 23 de septiembre de 2011

Audiolibros

Lydia Gil



El pasado sábado tuve la oportunidad de participar en el congreso deREFORMA, la asociación nacional para la promoción de servicios de biblioteca a latinos e hispanohablantes.

En nuestro panel participaron Pam Fochtman, directora y fundadora de la compañía de audiolibros "Lorito Books" y Lucía González, autora del "Bossy Gallito" adaptado a audiolibro por Lorito.

El panel se enfocó en (¡sorpresa!) audiolibros bilingües y las ventajas que dicho formato les brinda a los niños bilingües y a sus familias.


Pam inició el panel con la historia de Lorito, recalcando la misión de su compañía al producir material en audio (acompañado del impreso) de contenido cultural auténtico; es decir, textos escritos por autores latinos o latinoamericanos y grabados por personas completamente bilingües.

Los beneficios del formato, apuntó, son muchos. Según los expertos, los audiolibros bilingües no solo proveen un modelo de pronunciación en la lengua materna como en la adquirida, pero al ir acompañados del material impreso, también influyen en el desarrollo de las destrezas de lectura y comprensión. Los audiolibros ayudan también a que los niños comprendan sutilezas del lenguaje escrito, como la puntuación, y aprendan a leer con entonación y emotividad.

Lucía y yo compartimos detalles de cómo fue la experiencia de leer nuestros propios libros en un estudio durante la producción del audiolibro y fue curioso descubrir que tuvimos experiencias muy similares. Hablamos, por ejemplo, de lo difícil que es no embellecer la historia durante la grabación añadiéndole detalles que no están en el texto impreso como solemos hacer en las lecturas de cuento. ¡Y tampoco poder recurrir al gesto o a la mirada para destacar algún pasaje importante! En el estudio de grabación , con lo único que se cuenta es la voz. ¡Ahí está el arte!

Para mí, la importancia del audiolibro bilingüe va mucho más allá del beneficio puramente pedagógico. El audiolibro bilingüe hace tangible la valoración de la herencia lingüística de ambos mundos del oyente; el inglés y el español en planos iguales. No se trata tanto de cómo pronunciar o deletrear tal o cual palabra, sino de darse cuenta de que ambas lenguas son igualmente válidas para la creación literaria.

¡Ojalá que algunos de nuestros jóvenes lectores, aficionados a los audiolibros bilingües, se animen algún día a escribir sus propios cuentos en el idioma que mejor le convenga a la historia!

Para escuchar un fragmento de mi audiolibro, haga clic aquí.

1 comentario:

Audiolibro dijo...

Los audiolibros bilingües son una gran iniciativa