martes, 2 de agosto de 2011

LA RESPUESTA

Graciela Lecube-Chavez

©   2011


La maestra pidió a la clase
que escribieran en veinte
palabras o menos algo
divertido, que los hiciera reír.
Todos los chicos se dieron
gozosos a la tarea, menos
Jaimito, el último en comenzar
y el primero en terminar.
Intrigada, la maestra se acercó
a ver lo que había escrito:
- Aquí hay sólo una palabra- dijo-
- Sí, señorita, puse sólo Chispirito.
-¿Chespirito, nada más? ¿por qué?
- Porque su nombre lo dice todo
y mis palabras estarían demás-.
Ella pensó, se sonrió y lo aprobó.
El cómico mexicano era también
admirado por sus tres hijos.

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