miércoles, 1 de junio de 2011

Esos abanicos hablaban




Antaño, antes, hace mucho tiempo cuando las mujeres eran llamadas “damas” siempre eran acompañadas por “chaperonas” que nunca las dejaban solas, usaban miriñaques, corsets, rodetes en sus cabellos y se usaban los abanicos. Y cada movimiento o no del abanico tenía su significado y hoy quiero que los aprendamos:



No podían faltar los abanicos en el guardarropas de una dama. Además de usarlos para darse aire en los días de calor, para ocultar la falta de algún diente o para "ventilar" el mal aliento, los abanicos también encerraban secretos mensajes para quienes los supieran leer. Pero cuidado, ¡había que estar atentos para no malinterpretarlos!



En la mano derecha y cerrado: "Busco novio".


En la mano izquierda y cerrado: "Indiferencia" .


Contar las varillas delante de alguien: "Quiero hablar contigo" .


Abrir el abanico y mostrarlo a alguien: "Me gustas mucho" .


Si se lo deja caer intencionalmente: "Soy tu novia" .


Si colocaba el abanico en su sien significaba: “pienso en ti”.


Abanicarse muy de a prisa significaba: “tengo dudas”.


Cerrarlo rápidamente: “Habla con mi padre”.


Apoyarlo sobre el corazón: “Te quiero mucho”.


Darse golpecitos en la mano izquierda: “Me eres simpático”.


Muchas damas los usaron y demostraron con ellos sus sentimientos. Cada época tiene sus cambios. En aquellas épocas no se hablaba mucho, las cosas se callaban.




Leticia Teresa Pontoni