martes, 29 de diciembre de 2009

PEJEREY

Graciela Lecube-Chavez

© 2009



Cuando menos pensaba, surgiste
pejerey o pejerrey con recuerdos
en mi lejana infancia escondidos
aunque permiso no me pediste.

Largo y fino, en apretado racimo
con otros como tú, colgado venías
de un extremo de la barra bravía
en el hombro del pescador mismo.

Siendo por las familias codiciado,
todos primeros aspirábamos a ser
en la mesa del desayuno y creer
que siempre estarías a nuestro lado.

Mamá te bañaba con huevo crudo,
te secaba con harina, luego te freía
y el aroma que de ti generoso salía
era una locura que me dejaba mudo.

Mamá ya se fue, yo muy lejos estoy,
sólo tú insistes en volver al pasado
que pasado está el muy desventurado,
aunque quisiera decirte: "Ahí voy".

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Este poema me resulta extraño
porque no conozco el pez
de su verso y nunca pesqué,
pero viene envuelto
en una nostalgia muy sutil
que me atrajo. Un sentir
que no recuerdo haber
tenido antes. Yo quisiera
ser escritor y algún día
me gustaría hacerlo como
usted, con naturalidad,
sencillez y profundidad.

Américo B.

Leticia dijo...

Seguro conoces Santa Fe en Argentina. El río Paraná tiene muchos pejerreyes.
Leticia.

Anónimo dijo...

LO QUE PUEDE UN VERSO
BIEN ESCRITO, A UNOS
HACE LLORAR Y A MI ME
ABRE EL APETITO