martes, 10 de noviembre de 2009

ANTES DE TIEMPO

Graciela Lecube-Chavez

© 2009



Un día me desperté
creyéndome "teenager"
con tantos signos
faciales que me asusté.
Vello en el labio superior
y cerca de las orejas,
acné en las dos mejillas,
en la punta de la nariz
y en la barbilla también.
Papá me prestó su brocha,
una navajita filosa,
su espuma de afeitar
y orgulloso y emocionado
a ver qué cosa yo hacía
se acomodó a mi lado.
Yo estaba tan nervioso
que casi me rasuro un ojo
y cinco heridas comenzaron
a sangrar, pero nada mejor
que talco y curitas para
contener aquel error.
Mi perra ladraba confundida,
mamá se abrazaba a papá
y yo -casi hombre- me puse
como bebé a llorar.
Volví a la cama contento
de ser el niño que soy,
dejando para más adelante
lo que no es mío hoy.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Creo que todo niño ha querido crecer antes de tiempo. Yo recuerdo, gracias a Graciela, mi intento a afeitarme la no crecida barba que en si eran unos pelitos rubios y endebles. Gracias Graciela por traer a mi mente esos recuerdos inocentes de mi juventud.
Sigue escribiendo para enseñar a los niños y deleitar a los mayores con esos reecuerdos lindos de nuestra inocente niñez.