jueves, 21 de febrero de 2008

Pancho Gusano y Pepe Escarabajo

Escrito por René Colato Laínez
Ilustrado por Mara Price

(Copyright 2008) Todos los derechos reservados
cuento publicado en Revista Iguana

Todas las tardes Pepe Escarabajo volaba velozmente arriba de la montaña para visitar a su amigo, Pancho Gusano. Ellos eran buenos amigos a pesar de ser muy diferentes. Pancho Gusano platicaba, se deslizaba y trabajaba muy despacio. Pepe Escarabajo hablaba, volaba y trabajaba lo más rápido que podía. Pero cuando estaban juntos ellos dibujaban en la tierra, jugaban a las escondidas y bailaban al ritmo del cha-cha-cha.

Una tarde Pancho Gusano esperó y esperó a Pepe Escarabajo. Pasó el tiempo, salió la luna, brillaron las estrellas, apareció el sol y Pancho Gusano seguía en la ventana esperando a Pepe Escarabajo. Pancho Gusano se sintió feliz cuando escuchó que alguien volaba hacia su casa, pero no era Pepe Escarabajo. Era Belinda Mariposa.

—Pepe Escarabajo, mientras volaba y volaba, chocó con el puente al lado de su casa y se dio un golpe tan fuerte que está en cama —dijo Belinda Mariposa.


—Tengo que ir cuanto antes. Necesito estar con mi amigo —dijo Pancho Gusano y agarró su maletita de primeros auxilios.

Pancho Gusano se deslizaba hacia abajo de la montaña lo más rápido que pudo cuando miró un charco de lodo.

—Este lodo le puede servir a mi amigo —dijo Pancho Gusano. —Es el lodo perfecto para curar caídas y raspones.

Pancho Gusano se deslizó a través del lodo. Tratando de sacar un poco se dio un resbalón.

—¡Ay yai yai! ¡Estoy estancado! ¿Qué haré para salir? —Pancho Gusano gritó.


Pancho Gusano se retorcía y se enrollaba y se estiraba tratando de salir del lodo. Finalmente, después de mucho batallar, dijo —¡Estoy libre!


Pancho Gusano se sacudió todo el lodo que tenía encima y siguió su camino a la casa de Pepe Escarabajo. Más tarde Pancho Gusano se deslizó lo más rápido que pudo cuando vio un agujero profundo y negro.

— ¡Qué bueno! Aquí está la hierba para los dolores y moretones para curar a mi amigo —dijo Pancho Gusano.

Aprovechándose de una raíz que crecía dentro del agujero, bajó por
ella cuando de repente un fuerte viento le hizo perder el equilibrio.

—¡AAAHHH! —Pancho Gusano gritó mientras caía hacia al fondo.


¿Podrá Pepe Gusano llegar a casa de Pancho Escarabajo?

¿Cómo estará Pancho Gusano?

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