lunes, 25 de febrero de 2008

Pancho Gusano y Pepe Escarabajo- Segunda Parte

Escrito por René Colato Laínez
Ilustrado por Mara Price

(Copyright 2008) Todos los derechos reservados
cuento publicado en Revista Iguana




Para leer la primera del cuento haz click aquí.


—¡AAAHHH! —Pancho Gusano gritó mientras caía hacia al fondo.

Por mucho rato Pancho Gusano escaló el agujero haciendo pequeños túneles pulgada a pulgada.

—Finalmente estoy afuera —dijo Pancho Gusano,
limpiándose toda la tierra que tenía encima.

En seguida siguió su camino a casa de Pepe Escarabajo y se sonrió
cuando vio el puente en la distancia. Pancho Gusano se deslizó lo más rápido que pudo cuando vio el río.

—Agua fresca y cristalina, perfecta para el té de curalotodo —dijo. Pancho Gusano se inclinó hacia el río pero ¡CATAPÚN! Se cayó al río.


Por varios minutos, Pancho Gusano se dio muchas vueltas en el agua.


—Tengo que salir de aquí. Necesito ver a mi amigo. ¿Pepe Escarabajo cómo estarás? —dijo Pancho Gusano.


Pancho Gusano vio una hoja grande que flotaba por ahí.

—Ésta es
mi hojita de salvación —dijo y se subió en ella.

El remó, remó y remó. Finalmente vio algo familiar.— ¡El puente! —gritó. —Desde aquí veo su casa.— Pancho Gusano se deslizó a la casa de Pepe Escarabajo.


A Pepe Escarabajo le dolía todo el cuerpo. Parecía un globo de lo inflamado que estaba.


—Que bueno que estás aquí —dijo Pepe Escarabajo. —Estaba muy preocupado. Pensaba que algo grave te había pasado en el camino.


—Aquí estoy listo con la medicina que te curará —dijo Pancho Gusano.

—Súper amigo. ¡Ayúdame! Me siento tan mal —dijo Pepe Escarabajo.

—Pronto vas a estar muy bien —dijo Pancho Gusano.


Pancho Gusano preparó el té de curalotodo para Pepe Escarabajo y le dio un leve masaje.


—Tú eres un verdadero amigo —dijo Pepe Escarabajo.


—Siempre seré tu mejor amigo —Pancho Gusano dijo.
—¿Cómo te sientes?

—Ahora que tú estás aquí, me siento mucho mejor
—dijo Pepe Escarabajo.

Días después, Pancho Gusano y Pepe Escarabajo se sentaron debajo de un árbol.

—Tengo una idea —dijo Pancho Gusano. —Voy a construir una casa junto a la tuya.

—¡Qué magnífica idea! ¡Seremos vecinos! —dijo Pepe Escarabajo.

—Sí, estaremos juntos para siempre —dijo Pancho Gusano.


Pancho Gusano y Pepe Escarabajo eran diferentes pero en su amistad y en sus corazones eran muy parecidos. Y eso siempre lo sabrán.

FIN

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