sábado, 12 de enero de 2008

Se fue la electricidad

Por Graciela Lecube-Chavez

(Copyright 2008) Todos los derechos reservados



.. y sin sus novelas mamá se quedó,
papá tiró la toalla al no poderse afeitar,
mi hermana sin su dichoso seca pelo
dijo haciendo un puchero: -¡Ni hablar!

Como el reloj dejó de marcar la hora
yo me quedé en la cama un rato más;
la cafetera y la tostadora no andaban,
tampoco la refrigeradora y el abrelatas.

La casa a todos nos pareció como otra
sin el va y viene de su diaria actividad.
En un ¡Zás! el mundo se nos vino abajo
porque a pasear se fue Doña Electricidad.

1 comentario:

Rene Colato Lainez dijo...

Me recuerda el poema a los dias en El Salvador cuando la señora electricidad nos abandonaba por dias enteros.